MIGRACIONES BÁRBARAS

Cruzamos el río

porque no tenemos otra opción.

No hay comida de dónde venimos,

cada cosecha es más pobre

que la anterior,

hay sequías,  plagas

y tenemos más bocas que alimentar.

Somos los suevos

atravesando el Rin.

Los alanos buscando

un trozo de tierra en el Imperio

donde poder trabajar.

Venimos huyendo

de la crueldad de otras tribus,

de los hunos

que arrasan todo a su paso,

de las maras

que exigen tributo

hasta por respirar.

Alanos y visigodos solicitamos asilo

al Emperador Valente,

los latinos marchamos por miles

en todos los rincones del Imperio

donde hay gente nuestra laborando

y también en nuestras propias tierras

apoyando la fallida reforma migratoria

prometida por el Presidente Obama,

-todo en vano-

al poder imperial no le importan nuestras penas.

 

Nos ha querido detener,

pero ni el afilado acero del general  Estilicón

y sus legiones,

ni la violencia cínica del sheriff Arpaio

nos amedrentan en el camino

por una nueva vida.

 

 

Somos los godos

cruzando el Danubio,

alanos, vándalos y suevos

atravesando el Rin,

los mexicas

nadando en el Río Bravo

y los mayas emigrando desde Yucatán

y el Petén.

 

No nos detuvo el Muro de Adriano,

-nosotros los pictos

lo hemos burlado en incontables ocasiones-

Seguiremos migrando

una

y

otra vez

hasta que en nuestra propia tierra

florezca la milpa de nuevo,

el trigo abunde en los graneros,

tengamos seguridad en calles y caminos

sean justos nuestros gobernantes

y no tengamos que soñar

con las luces de las ciudades ajenas

como si el paraíso fueran.

 

Mientras eso suceda,

nosotros, los bárbaros,

los alanos, vándalos y suevos,

los godos y burgundios,

los latin greasers

y los jamaican niggers

seguiremos migrando

hacia esas luces ajenas

uno tras otro, uno tras otro y tras otro

una y otra vez

una y otra vez

una y otra vez.

 

Alejandro Bravo

Mayo 2017